Atenas no pudo con Peñarol

El Griego tuvo otra noche cargada de falencias defensivas y terminó pagando con derrota frente a Preñarol. Este viernes a las 21 recibe a Ferro en su último juego de local antes de la primera gira fuera de casa. 


Y voló, voló? Al ritmo de un intratable Federico "Pájaro" Marín, Peñarol se sacó la mufa en Córdoba al derrotar a Atenas por 102-85. Los marplatenses mostraron su mejor repertorio en los dos costados del rectángulo de juego para complicar y aturdir a un elenco cordobés que no le encontró la vuelta al partido en ningún momento de la noche y lo terminó pagando con creces frente ante su gente y un 0-2 que buscará revertir el viernes cuando visite a Ferro.

Marín aquí, Marín allá, Marín en todos lados. De afuera y también yendo para adentro. El alero fue el principal punto alto del conjunto dirigido por Leandro Ramella, completando una brillante fajina con 36 puntos, 9 rebotes y ¡45 de valoración! Pero claro que no estuvo solo, sino que fue bien apuntalado por el dueto foráneo conformado por Tevin Glass (19) y Willie Thornton (16).

En el juego, los números generales no muestran el todo. El principal dato de la noche fue la más que endeble defensa del Griego: permitió 14 puntos de segundas opciones, 9 de contrataques y otra vez tres dígitos del rival. En ataque, Latraius Mosley con 25 puntos y Omar Cantón con 19 fueron los destacados.

Hizo aguas desde el comienzo y nunca logró enderezar el barco, y eso que lo intentó de todas las maneras. Su principal agujero negro estuvo en el inicio del segundo cuarto, cuando la visita con parcial de 15-2 y 40-24 en el score, comenzó a edificar un triunfo que en ningún momento corrió riesgos a pesar de los intentos del Verde, que fueron en vano.

Y justamente a partir de ese momento cualquier análisis no reviste de importancia. Fue todo de un Peñarol al que le salió el planteo a la perfección, de los dos lados. Se floreó en base a un pájaro con alas propias, tocó un techo máximo de diferencia a 3m48s del tercer cuarto, con el indescontable 70-49. 

¿El final? 102-85, que no deja más que preocupación en el funcionamiento ateniense y un bolso lleno de alegrías marplatenses que marcha rumbo a La Rioja, próxima parada de los de Ramella.


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